LA PREOCUPACIÓN ES INÚTIL

Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. Mateo 6:31-34

La preocupación es en esencia tratar de controlar lo incontrolable.

Hay situaciones de salud que no podemos controlar, entonces nos preocupamos por la salud.

No podemos controlar la economía, entonces nos preocupamos por la economía.

No podemos controlar a nuestros hijos. entonces nos preocupamos por nuestros hijos.

No podemos controlar el futuro, así que nos preocupamos por el futuro.

Si yo no puedo cambiar o controlar una situación, qué sentido tiene preocuparme, si no puedo controlar o cambiar una situación es ilógico preocuparme.

En toda la creación de Dios, el ser humano es el único que se preocupa.

La preocupación no sirve para nada. Bueno en realidad si sirve, para enfermarnos. Nuestro cuerpo no fue diseñado para estar preocupado.  La preocupación afecta la salud.

Toneladas de aspirina se producen diariamente. En el 2006, la humanidad consumía 216 millones de aspirinas cada día. Compramos aspirina para las enfermedades, pero no compramos aspirinas para preocupación.

Entre más cosa tengas en este mundo más estarás preocupado; si tu corazón está en esas cosas del mundo.    

Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

La falta de fe te lleva a estar preocupado por el mañana 

¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? o ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir medio metro a su estatura?

Cuando te preocupas por el mañana, estás desconfiando de Dios.

No se preocupen por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7

En lugar de preocuparte ora, pide y agradece

Es decir, toda preocupación conviértela en oración

Y el resultado será la paz de Dios

Oremos: Amado Padre Celestial, te pido perdón por la preocupación inútil que abate mi alma. Hoy decido buscar primero las cosas eternas y confió que tú añadirás todo lo que necesito. Porque si no escatimaste ni tu propio Hijo, como no habrás de darme junto con él todas las cosas.

Amén    

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